Te regalé 400 km , quiero contarte. No
solo eso. Te regalé mil miradas por la ventanilla. Te regalé la vianda del
viaje, y las migajas capaz también. Te regalé alguna ceniza de cigarrillo a
medio fumar, y alguna canción en la ruta. Alguna charla con desatención también
te llevaste.
Te regalé 5
horas y un par de neuronas. No sabría bien por qué, no sabría bien en qué
instante entraste en el casino, y le jugaste en la ruleta al negro el 8 sin
querer apostar. Le pusiste un pleno a las dudas y ganaste. Te materializaste en
una canción susurrada al horizonte.
Un par de
deseos al mar.
Algunos
mensajes por celular te ganaste.
Seamos
honestos, morocha. Me los robaste. De la nada. Tan rápida como desobediente.
Tan imprevista como inoportuna. No lo intentaste pedir, no lo quisiste pedir.
No lo quisiste jugar y aún así ganaste.
Leo y releo
estas líneas y me parece estar hablando de otra percepción, de otro momento, de
otro viaje. De otro par de ojos negros.
Pero este viaje si que valió viajarlo. Esos ojos si que se dejan mirar. Más
inconscientes que otros, más genuinos. O quizá sea solo momentánea pero el corazón no percibe. Acá hay otra cosa. Encerraste al gato.
Saliste del
boulevard de los sueños y eso es un problema. Los sueños que nunca te soñé. Los que, increíblemente,
no me pudiste robar. Todavía. Esperemos mantener el invicto.
No sé que
vas a hacer con el paquete del alfajor que me robaste. No sé que vas a hacer
con la arena que con un par de palabras inocentes y por sobre todo
inconscientes, me dejaste en el pelo.
No sé a
dónde vas a ir y a dónde voy a ir y eso es lo que más me gusta de esta
historia. Que me vas a poder robar muchos otros kilómetros, pero sin sentido ni
mucho menos dirección. Porque así sos vos.
Con lo único
que puedo concluir es contar que llamé a la policía y te denuncié. Denuncié lo
que me habías hecho. Me mandaron a los bomberos, que con su agua de ducha me
sacaron la arena que me habías dejado en el pelo. Apagaron el incendio.
Así que ya
estoy a salvo de tus trucos otra vez. Por ahora.
Tendré que
andar con cuidado de vos de ahora en adelante. Tengo miedo de que con tanta
patrulla a raíz de mis denuncias, no me vuelvas a robar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario